🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1958, un testigo en Madras, Oregon, observó un fenómeno aéreo inusual. Se registró una gran explosión seguida de un destello brillante y tres objetos cayendo con una estela luminosa. El avistamiento duró apenas dos segundos y fue reportado por civiles anónimos. Aunque inicialmente generó cierta alarma, la conclusión oficial apuntó a un meteorito, ya que la Tierra atravesaba en ese momento la lluvia de Perseidas. La descripción del evento, aunque breve, incluye detalles como la dirección de caída y la desaparición progresiva de los objetos.
La base para esta interpretación radica en el contexto astronómico del momento. Los registros indican que el fenómeno encajaba con las características típicas de un meteorito durante una tormenta de estrellas. A pesar de la brevedad del avistamiento, los datos meteorológicos y la ubicación temporal coinciden con lo esperado en una lluvia de Perseidas. No hubo evidencia de actividad aérea convencional ni de un globo, lo que reforzó la hipótesis de un cuerpo celeste. Este caso, aunque no concluyente, es un ejemplo más de cómo los fenómenos naturales pueden confundirse con objetos no identificados.