🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En septiembre de 1958, un observador en Thermopolis, Wyoming, avistó un objeto con forma de estrella del tamaño de una cabeza de alfiler, con colores rojo y verde. El objeto se movía en dirección noroeste y fue visto durante un tiempo prolongado. Aunque el informe inicial lo clasificó como probablemente astronómico, debido a su posición y características, no hubo confirmación definitiva. Un piloto de la Fuerza Aérea realizó una búsqueda sin éxito, lo que dejó abierta la posibilidad de que fuera una estrella o un fenómeno celeste. El informe carecía de datos como la elevación exacta o ruido, lo que limitó la evaluación.
La descripción del objeto y su comportamiento generaron cierta confusión. A pesar de que se descartaron opciones como globos o aviones, no se encontró evidencia física ni testimonios adicionales. El informe concluyó que la falta de datos precisos impedía una evaluación concluyente, pero apuntaba a una explicación astronómica. Este caso es un ejemplo de cómo los informes de OVNI de la década de 1950 a menudo se basaban en observaciones limitadas y en la dificultad de distinguir entre objetos celestes y fenómenos aéreos.