🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En julio de 1959, varios pilotos de líneas aéreas reportaron avistamientos de objetos luminosos sobre el Pacífico, cerca de Hawái. Los testimonios coincidían en que los objetos eran extremadamente brillantes, se movían a velocidades inusuales y tenían configuraciones de luces que variaban entre un gran punto luminoso rodeado de otros más pequeños. Aunque los observadores no lograron identificarlos, algunos descartaron la posibilidad de meteoros debido a la ausencia de colas o trayectorias típicas. La investigación oficial concluyó que se trataba de un "fireball", un meteorito especialmente brillante. Sin embargo, los testimonios de los pilotos, junto con las discrepancias en las descripciones, generaron debates sobre si se trataba de un fenómeno natural o algo más inusual.
Los reportes incluyeron testimonios de hasta cinco vuelos distintos, con descripciones contradictorias sobre el color, la velocidad y la formación de los objetos. A pesar de que la mayoría de los pilotos no lograron identificarlos, uno afirmó con rotundidad que no podía ser un meteorito. La rápida respuesta de la USAF, que atribuyó el fenómeno a un meteorito, no convenció a todos, especialmente a los entusiastas de los OVNI, quienes insisten en que podría haber sido algo más. El caso sigue siendo un ejemplo clásico de cómo los avistamientos aéreos pueden generar controversia, incluso cuando hay una explicación científica plausible.