🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En septiembre de 1959, un piloto de Dover AFB observó un fenómeno aéreo inusual sobre las Azores. Se trataba de una bola de fuego con una cola azul-verde que se estimó entre 1000 y 2000 pies de largo. El objeto apareció repentinamente, descendiendo hacia la Tierra a una velocidad mucho más lenta que una estrella fugaz. Aunque inicialmente se pensó que podría ser un cohete o un meteorito, los datos no permitieron una conclusión definitiva. El piloto lo vio desintegrarse en llamas a unos 12.000 pies, con un color naranja intenso.
La observación fue registrada como parte del Proyecto 10073, un programa de la Fuerza Aérea estadounidense dedicado al estudio de avistamientos de ovnis. A pesar de que se consideró la posibilidad de un meteorito, la lentitud del objeto y su comportamiento inusual generaron dudas. El informe concluyó que probablemente se trataba de un bólido, pero no se descartaron otras explicaciones. El testimonio del piloto, junto con las condiciones climáticas y la descripción detallada del evento, contribuyeron a un análisis que, aunque no concluyente, añadió un caso más a la larga lista de fenómenos aéreos no identificados.