🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En enero de 1960, un avión B-52 en el Golfo de México registró un objeto en su radar que viajaba a una velocidad estimada de entre 10.000 y 14.000 millas por hora. El objeto apareció en dos pantallas de radar a una distancia de 60 millas náuticas y se movió en dirección de colisión con el avión. Los observadores, incluyendo al navegante y al oficial de radar, lo vieron pasar a través del centro del radar y desaparecer casi instantáneamente. Aunque el objeto no fue detectado por radares terrestres, se consideró la posibilidad de que fuera un fenómeno de propagación anómala o una interferencia del sistema de radar del avión. El informe fue enviado al ATIC para su evaluación.
La investigación incluyó consultas con expertos en astronomía y meteorología, quienes sugirieron que podría haber condiciones troposféricas que dispersaran la señal del radar terrestre. Sin embargo, no se obtuvieron lecturas de distancia precisas ni confirmación de radares terrestres cercanos. El informe concluyó que no había suficiente información para determinar la naturaleza del objeto, pero se descartaron explicaciones convencionales como globos o aviones. El caso permanece sin resolver, destacando la complejidad de los informes de radar en la época de la Guerra Fría.