🇺🇸 CIA
En octubre de 1958, un ciudadano estadounidense informó haber capturado imágenes de objetos voladores no identificados mientras realizaba experimentos fotográficos desde su casa en Washington. Utilizando una nueva película y emulsiones, y un telescopio en su jardín, logró fotografiar varios objetos con formas geométricas que aparecieron entre su lente y la luna. Aunque no se mostraron las imágenes directamente a la CIA, el informe indica que uno de sus agentes revisó parte del material y confirmó la existencia de estos objetos. El ciudadano, que había trabajado anteriormente con inteligencia aérea, guardaba celosamente sus fotos y no permitía que nadie las tomara prestadas. La CIA expresaba interés en obtener acceso directo a las imágenes para un análisis más profundo, pero el ciudadano parecía dispuesto a entregarlas solo a cambio de un precio no especificado.
Este caso refleja la curiosidad y el interés de la CIA en los fenómenos aéreos inexplicables durante la década de 1950. El informe menciona que el ciudadano no tenía contratos activos en ese momento, pero su pasado laboral con el centro de inteligencia aérea sugiere que tenía cierta familiaridad con operaciones militares. La CIA también señalaba que el hombre creía firmemente en la existencia de objetos no identificados y que consideraba sus fotos como evidencia concreta. El documento concluye con una sugerencia de contactar al ciudadano directamente para obtener más información, ya que el tema de los OVNI estaba siendo investigado por comités del Congreso, lo que añadía un interés adicional a este caso particular.