🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En febrero de 1961, un oficial de la base de Fort Meade en Maryland registró un fenómeno aéreo no identificado detectado por radar. El objeto apareció de repente en la pantalla del radar AN/FPS-33, mostrando una trayectoria inusual: cambios bruscos de dirección, detenciones repentinas y velocidades extremas. Aunque no se tomaron fotos ni se vio con los ojos, el radar lo registró durante 20 minutos. Los especialistas concluyeron que probablemente se trataba de una inversión térmica, un fenómeno atmosférico que puede reflejar señales de radar de manera errática. Sin embargo, la naturaleza impredecible del movimiento del objeto generó cierta incertidumbre.
La base de Fort Meade, parte del sistema de defensa aérea de la época, envió un informe detallado al ATIC (Centro de Inteligencia Técnica Aeroespacial) para su evaluación. A pesar de que no se encontró evidencia física ni se registraron condiciones meteorológicas anormales, los análisis posteriores apuntaron a una explicación atmosférica. La falta de datos de temperatura por debajo de los 10,000 pies complicó la confirmación definitiva, pero los expertos consideraron que una inversión térmica nocturna era la causa más plausible. Este caso refleja cómo los informes de OVNI a menudo se resolvían con explicaciones naturales, aunque no siempre convencían a todos.