🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En marzo de 1961, varios testigos en Fort Pierce, Florida, reportaron una luz blanca intensa en el cielo, tres veces más brillante que las estrellas. Algunos la describieron como un objeto que parpadeaba cíclicamente, mientras otros notaron movimientos inusuales. La situación se prolongó durante varios días, con testimonios de civiles y militares. Un oficial de la Fuerza Aérea realizó un vuelo en un B-47 para investigar y confirmó que la luz era de un avión comercial. Posteriormente, la FAA reveló que se trataba de luces anticolisión experimentales instaladas en aviones civiles. Estas luces, de alta intensidad y color blanco o azul, eran visibles a grandes distancias y podían confundirse con objetos no identificados. El caso fue resuelto sin necesidad de más investigaciones, ya que se concluyó que los avistamientos eran explicables con tecnologías convencionales.
El oficial que investigó incluso observó con binoculares luces rojas y verdes típicas de navegación aérea, lo que confirmó que el objeto no era un OVNI, sino un avión comercial. La confusión se debió a la combinación de luces experimentales y condiciones atmosféricas que alteraban la percepción visual. Este caso ilustra cómo lo desconocido puede generar misterio, pero también cómo la ciencia y la tecnología pueden aclararlo.