🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En junio de 1961, un residente de Mount Zion, West Virginia, encontró una pila de delgados fragmentos metálicos plateados en un área boscosa. Estos objetos, junto con otros similares hallados en 1957, fueron analizados por el Centro de Inteligencia Técnica Aérea (ATIC). Los fragmentos, de unos 2,5 cm de largo, estaban ordenados en montones perfectamente alineados, lo que generó curiosidad y preguntas sobre su origen.
La respuesta oficial fue clara: los fragmentos eran chaff, un material utilizado por la Fuerza Aérea estadounidense para interferir con radares. El chaff se dispersa desde aviones en grandes cantidades y puede caer a tierra después de horas de descenso lento desde grandes altitudes. En este caso, los fragmentos habían caído en clústeres debido a la forma en que se liberaban. La explicación técnica convirtió un misterio en un fenómeno bien conocido por las fuerzas armadas.