🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1961, un ciudadano de Fontana, California, envió tres fotografías a las autoridades militares estadounidenses, afirmando que mostraban un platillo volante. Las imágenes llegaron al ATIC (Air Technical Intelligence Center) y fueron analizadas por expertos en fotografía. Aunque no se logró identificar el objeto, los analistas concluyeron que era pequeño y fue fotografiado de cerca. Lo curioso es que las luces en las imágenes provenían de ángulos muy distintos, lo que sugiere que las fotos fueron tomadas en interiores o con largas exposiciones al aire libre, lo cual no encajaría con una observación espontánea de un objeto volador. Finalmente, los expertos concluyeron que se trataba de una broma deliberada, diseñada para engañar a los analistas.
La historia no termina ahí. Varios oficiales, incluyendo al coronel Edward H. Winn y al mayor William T. Coleman, revisaron los resultados y confirmaron que las imágenes no mostraban un objeto aéreo no identificado, sino un intento de engaño. A pesar de la falta de evidencia concreta, el caso fue archivado sin más conclusiones. La cuestión de si fue una broma inocente o una trampa más elaborada sigue siendo un misterio, pero lo cierto es que las autoridades no encontraron nada que apoyara la existencia de un OVNI en las fotos.