🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En octubre de 1962, un agricultor en Texas aseguró que un objeto translúcido cayó del cielo y golpeó su arado. El material fue enviado al Laboratorio de Física de Wright-Patterson para su análisis. Los investigadores determinaron que se trataba de un fragmento de vidrio de botella fabricado por la compañía Illinois Owens. La forma y las marcas en el vidrio coincidían con las de botellas grandes de cinco galones. Aunque inicialmente se pensó que podría ser un objeto no identificado, el análisis concluyó que era un objeto terrestre común.
La muestra fue examinada con técnicas avanzadas, incluyendo espectrografía y análisis de transmisión de luz. Se descartó cualquier actividad radiactiva y se confirmó que el vidrio no tenía propiedades anómalas. Finalmente, el material fue devuelto al oficial encargado, quien recibió una confirmación de que su hipótesis inicial era correcta. El caso cerró sin misterios, pero ilustra cómo los informes OVNI a veces tienen explicaciones sencillas.