🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En febrero de 1963, un observador en Los Ángeles describió un rastro de vapor inusual que apareció a unos 50 kilómetros al oeste-noroeste. El objeto no se movía y permaneció estático durante seis minutos, lo que llamó la atención por su apariencia vertical. Aunque no se tomaron fotos ni se usó radar, el testigo lo vio con claridad en un día de visibilidad perfecta. La base aérea local consideró que podría estar relacionado con un cohete lanzado anteriormente en el rango de misiles del Pacífico. Finalmente, los investigadores concluyeron que se trataba de una nube de condensación, no de un objeto desconocido.
El informe fue procesado por el Proyecto 10073, una iniciativa del ejército para registrar avistamientos de objetos voladores no identificados. A pesar de que el observador no tenía experiencia en aeronáutica, su testimonio fue tomado en serio. El oficial encargado, Howard E. Short, concluyó que el fenómeno tenía un origen natural y no sobrenatural. Este caso muestra cómo incluso en los años 60, las autoridades militares analizaban con cuidado cada reporte, buscando siempre una explicación razonable antes de considerar lo inexplicable.