🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En marzo de 1963, un testigo en Atlanta, Georgia, observó un objeto que parecía flotar hacia abajo desde el cielo con una apariencia espectacular. Describió una forma similar a una gota de lluvia, con bordes dorados que emitían chispas, y un tamaño aproximado a un tercio del tamaño del sol. El objeto permaneció visible entre uno y tres segundos, lo que generó mucha curiosidad en el testigo. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de un OVNI, los investigadores concluyeron que probablemente se trataba de un meteorito entrando a la atmósfera. La descripción y la duración coincidían con lo típico de un fenómeno astronómico, aunque el testigo insistió en que lo que vio fue único y de una belleza asombrosa.
La Fuerza Aérea y la Oficina de Meteorología revisaron el informe, pero no pudieron confirmar con certeza la naturaleza del objeto. Se descartó la posibilidad de que fuera un globo, un avión o un fenómeno astronómico conocido. Finalmente, se sugirió que el testigo había visto un meteorito, aunque no se tuvo evidencia concluyente. El caso fue archivado sin una explicación definitiva, pero el testimonio del observador reflejó una experiencia visual impactante que no olvidó.