🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En junio de 1963, un hombre llamado Paul Villa afirmó haber fotografiado un platillo volante en Albuquerque, Nuevo México. Según su testimonio, recibió instrucciones telepáticas para acudir a un lugar específico donde aterrizó una nave de unos 70 pies de diámetro. En ella viajaban nueve seres de entre 7 y 9 pies de altura, con cabellos de distintos tonos y una apariencia humanoides pero más refinada. Los extraterrestres le explicaron que venían de la galaxia de Coma Berenices y que tenían bases en la Luna y en Phobos, uno de los satélites de Marte. También mencionaron que Phobos es hueca y artificial, y que existe una inteligencia superior que gobierna el universo.
Villa tomó varias fotos con una cámara japonesa, mostrando la nave en distintas posiciones. Algunas imágenes destacan por su nitidez y tamaño, lo que generó interés en la comunidad ufóloga. Sin embargo, el análisis oficial de la Fuerza Aérea concluyó que las fotos eran una farsa, ya que el objeto fotografiado medía solo 20 pulgadas de diámetro, lo que haría imposible la presencia de seres humanos dentro. A pesar de esto, Villa insistió en la veracidad de su experiencia, afirmando que había tenido otros contactos con seres extraterrestres y que las fotos eran parte de una campaña para aumentar la conciencia pública sobre su presencia.