🇺🇸 USAF — Project Blue Book
Un hombre de 61 años en Beaver Falls, Pennsylvania, observó una bola de fuego rojiza en el cielo el 1 de agosto de 1963. El objeto apareció a 5 grados al este del norte y se movió en una trayectoria recta hacia el norte, dejando un rastro de chispas. El testigo, ingeniero químico, describió el objeto como del tamaño de un balón de voleibol y lo vio durante cuatro segundos. Mencionó que había visto un objeto similar la noche anterior, lo que sugiere que podría haber sido un meteoro. El informe concluyó que el fenómeno era un meteorito astronómico.
La observación se registró a las 02:33 horas y el testigo afirmó que su esposa también lo vio. Los datos meteorológicos indicaban condiciones claras y sin viento, lo que apoya la visibilidad del objeto. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de un globo meteorológico, se descartó debido a la dirección del viento y la ubicación del observador. El informe oficial lo clasificó como un fenómeno astronómico, atribuyéndole su desaparición a la pérdida de combustión.