🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1963, una base aérea en Labrador registró un fenómeno aéreo que permaneció en el radar durante casi 10 horas. Dos objetos, separados por dos millas, fueron observados desde una altura de 60,000 a 80,000 pies. A pesar de múltiples intentos, los cazas T-33 no lograron verlos visualmente, aunque sí captaron su señal en el radar. Los objetos mostraron movimientos verticales y fluctuaciones de altitud, lo que sugirió una explicación natural.
La evaluación oficial concluyó que probablemente se trataba de un globo con un reflector de radar, una hipótesis común en casos donde no se logra contacto visual. Los globos pueden viajar grandes distancias y, si eran pequeños o transparentes, serían difíciles de ver desde aviones a alta velocidad. Esta explicación, aunque no definitiva, encajaba con los datos disponibles y descartaba fallos técnicos o fenómenos astronómicos.