🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1963, un testigo en Niles, Illinois, reportó un objeto en el cielo que parecía una gota de agua, inclinado a 30 grados. El objeto descendía suavemente y se ocultó detrás de una nube. A pesar de la observación de ocho minutos, no se vieron superficies metálicas ni características distintivas de una aeronave. La descripción del objeto, blanquecino y sin reflejos, junto con su movimiento hacia el oeste, generó dudas sobre si se trataba de un globo, un avión o incluso un fenómeno astronómico. La confusión aumentó por la proximidad al atardecer, lo que dificultó la identificación precisa.
La conclusión oficial apuntó a un globo, pero los datos no eran concluyentes. El informe destacó que el objeto se movía de manera coherente con un avión, aunque no se observaron detalles que confirmaran esta hipótesis. La falta de elementos distintivos y el contexto del crepúsculo llevaron a considerar que podría haber sido un malentendido sobre un objeto convencional. A pesar de la ambigüedad, el caso sigue siendo un ejemplo de cómo los fenómenos aéreos extraños pueden generar múltiples interpretaciones.