🇺🇸 CIA
En 1993, una emisora rusa mostró un avance tecnológico sorprendente: un platillo volador desarrollado en el complejo aeroespacial de Saratov. Este dispositivo, llamado "platillo volador", podía despegar y aterrizar sin necesidad de aeropuerto, usando una almohadilla de aire. Su versatilidad permitía operar en tierra, agua, nieve y montañas, abriendo posibilidades para transporte, rescate y exploración en zonas inaccesibles. La noticia destacaba cómo la reestructuración industrial en Saratov no solo buscaba modernizar la producción de aviones civiles como el Yak-42, sino también innovar con proyectos futuristas.
El informe destacaba el interés del Ministerio de Ciencia ruso en impulsar tecnologías avanzadas, incluyendo calidad certificada y producción ecológica. Aunque el video mostraba solo un modelo en construcción, la descripción de su potencial uso en misiones extremas generaba curiosidad. Este proyecto, aunque no llegó a ser común, reflejaba una visión ambiciosa de lo que podría lograrse con recursos y voluntad política.