🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1963, un observador en Phoenix, Arizona, reportó un objeto esférico brillante que parecía mucho más grande que el astro de la mañana. Describió una bola de color dorado y naranja, visible durante cinco minutos antes del amanecer. Aunque inicialmente se pensó que podría ser un globo o un avión, la conclusión oficial apuntó a la estrella Spica. La visión se complicaba por una alta neblina y tres inversiones térmicas que podían distorsionar la percepción. El observador, un psiquiatra local, describió con detalle el fenómeno, lo que llamó la atención de las autoridades militares.
El informe oficial lo evaluó como un caso de identificación astronómica, atribuyéndolo a Spica, aunque con posibles distorsiones atmosféricas. A pesar de que no hubo evidencia física ni radar que confirmara la presencia del objeto, el caso fue considerado suficientemente claro para ser archivado. El Dr. Hanke, uno de los evaluadores, sugirió que podría tratarse de una partícula coloidal, aunque esta teoría no fue ampliamente aceptada. El caso sigue siendo un interesante ejemplo de cómo los fenómenos atmosféricos pueden confundirse con objetos inexplicables.