🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En mayo de 1964, una llamada llegó al personal militar desde Yellow Springs, Ohio, informando sobre la recuperación de dos piezas de aluminio de aproximadamente 4 por 5 pulgadas, pintadas en verde y amarillo. El informe inicial sugería que podrían estar relacionadas con un OVNI, pero tras investigar, se determinó que se trataba de restos de un avión caído, específicamente de un B-52. Un testigo contactó al personal y el asunto fue derivado al mando de la base. Aunque inicialmente se pensó en un globo o un objeto no identificado, el análisis concluyó que se trataba de material aéreo convencional.
El oficial de guardia, el capitán Hartke, registró la llamada y confirmó que el material había sido encontrado en una finca. A pesar de las dudas iniciales, el informe final indicó que no había evidencia de fenómenos inexplicables. La pieza fue clasificada como probablemente un componente de un avión caído, y no se registraron más detalles sobre el caso. Este incidente refleja cómo los informes de objetos aéreos no identificados a menudo se resuelven con explicaciones convencionales una vez que se investigan.