🇺🇸 CIA
En 1955, el congresista Gordon M. Scherer recibió una respuesta formal de la CIA sobre una consulta relacionada con avistamientos de ovnis. Thomas H. Lickholf había planteado cuestiones que la agencia consideró fuera de su jurisdicción, ya que no tenía funciones de policía, ni poderes de citación o seguridad. La carta resalta que la CIA no se encargaba de verificar la veracidad de publicaciones o libros, como el supuesto libro de Adamansi sobre fraudes por correo. La respuesta oficial fue breve, pero clara al delimitar los límites de su autoridad.
El documento también menciona una posible referencia a la "Space Ciib" (Club del Espacio), aunque el texto está parcialmente ilegible. A pesar de las dificultades de lectura, se percibe que la CIA no deseaba involucrarse en asuntos de enjuiciamiento legal o en la autenticidad de imágenes publicadas. Este tipo de documentos oficiales refleja cómo las autoridades estadounidenses manejaban los temas de ovnis en la década de 1950, con un enfoque más bien limitado y legalista.