🇺🇸 CIA
En 1955, Larry W. Bryant escribió a la CIA preguntando sobre objetos voladores no identificados. Su carta fue derivada al Ejército de los Estados Unidos, ya que la CIA aclaró que no tenía responsabilidad sobre el tema. El documento muestra cómo en esa época la información sobre OVNI era manejada por diferentes agencias militares. La respuesta oficial indica que el Ejército era la única entidad autorizada para hablar sobre el tema, lo que refleja una política de centralización de información durante la Guerra Fría.
El texto, aunque parcialmente ilegible debido a errores de digitalización, revela la rigidez burocrática de la época. La CIA remite la consulta a otro departamento, y el Ejército se hace cargo. Este tipo de documentos ayuda a entender cómo las autoridades trataban los informes de avistamientos, con un enfoque estrictamente militar y sin participación de otras entidades. A pesar de la falta de claridad en algunas partes, el mensaje es claro: los OVNI eran un asunto exclusivo de las fuerzas armadas.