🇺🇸 CIA
En febrero de 1967, la CIA y la Fuerza Aérea estadounidense establecieron un contrato con la Universidad de Colorado para investigar el fenómeno de los ovnis. Este acuerdo tenía como objetivo contar con expertos científicos que ayudaran a interpretar los datos recopilados. El proyecto incluía a personalidades como el profesor Edward U. Condon, junto con otros científicos de renombre. Se buscaba mantener una visión técnica y objetiva del fenómeno, sin interferir con las operaciones militares. La CIA también veía en este proyecto una oportunidad para mantener una ventana de observación estratégica.
El documento refleja una preocupación por mantener la neutralidad científica, aunque también se menciona la posibilidad de que la CIA rechazara ciertos análisis si no encajaban con sus intereses. Se proponía un debate técnico entre científicos y representantes de la Fuerza Aérea, con la participación de personal autorizado. El contrato implicaba que los científicos involucrados tuvieran acceso a información clasificada, lo que subraya la sensibilidad del tema. Este tipo de colaboración entre instituciones académicas y militares era común en la época, especialmente durante la Guerra Fría.