🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En octubre de 1967, un testigo en Tucson, Arizona, reportó haber visto un objeto volador no identificado que se asemejaba a una caldera de agua caliente, pintado de plata, con dos patas. El objeto estaba en el suelo cuando se elevó verticalmente, moviéndose de lado a lado. En el lugar se encontraron impresiones en la arena, lo que llevó a una investigación detallada por parte de la división de ingeniería del ejército. Los análisis de las fotografías y muestras de suelo sugirieron que las marcas no eran compatibles con una carga estática o dinámica típica de un vehículo, sino que podían haber sido creadas por una acción manual, como la de una persona usando una placa plana. La conclusión final apuntó a que el incidente era probablemente un engaño.
La evaluación técnica concluyó que las marcas en la arena no eran consistentes con una nave espacial o dispositivo desconocido, sino con actividades humanas. Los cálculos indicaron que un objeto sólido de acero requeriría un peso extremadamente grande para causar tales impresiones, lo cual no era realista. Además, el testigo, un estudiante, fue considerado fiable, aunque no hubo evidencia de actividad anormal en el área, como disturbios en la vegetación o testimonios adicionales. La investigación concluyó que no había indicios de radiación ni otros fenómenos inexplicables, reforzando la hipótesis de que el incidente fue un engaño.