🇺🇸 CIA
En los años 60, la Unión Soviética mostró interés científico en los fenómenos no identificados. Un grupo de científicos, militares y escritores se unió para investigar los OVNI de manera oficial. Se formó la Comisión Científica de Aeronáutica y Cosmonáutica, con sede en Moscú. Este esfuerzo buscaba entender si los objetos no identificados eran de origen extraterrestre o fenómenos naturales. Los observadores notaron que los OVNI evitaban contactos directos con aviones y seguían patrones extraños. Algunos casos históricos, como la explosión de Tunguska, se analizaron con rigor. La URSS concluyó que los OVNI merecían un estudio serio y sin prejuicios.
La investigación soviética destacó por su enfoque científico y riguroso. Se publicaron estudios detallados sobre observaciones de OVNI, incluyendo testimonios de aviadores y científicos. La Comisión concluyó que los OVNI no eran fenómenos ópticos ni ilusiones, sino objetos reales con comportamientos inteligentes. La explosión de Tunguska, por ejemplo, fue analizada como un posible fenómeno no natural. Los resultados sugirieron que los OVNI podrían ser exploradores de otros mundos. La URSS animaba a la comunidad internacional a estudiar estos fenómenos con objetividad, ya que podrían cambiar nuestra comprensión del universo.