🇦🇺 National Archives of Australia
En 1986, el gobierno australiano decidió que la Fuerza Aérea Real (RAAF) solo investigaría fenómenos aéreos inusuales (UAS) si estos tenían implicaciones de defensa o seguridad nacional. Esta política surgió tras años de considerarse que las investigaciones generales de avistamientos eran costosas y poco productivas. El ministro de Defensa, Mr. Scholes, explicó que los casos sin relevancia para la seguridad serían registrados y derivados a organizaciones civiles. En una década, entre 110 y 150 avistamientos anuales eran reportados, pero solo el 3% no tenían explicación. Un ejemplo es un informe de 1983 donde un agricultor describió un objeto luminoso que no parecía ser un avión militar, lo cual fue notificado a las autoridades pero no investigado en profundidad.
Los archivos también muestran que los casos con información personal fueron parcialmente exentos de acceso público para proteger la privacidad de las personas involucradas. Esto refleja una preocupación por el impacto emocional que podría tener la divulgación de tales detalles. A pesar de las limitaciones, los ciudadanos tenían derecho a apelar decisiones de exención, según las leyes australianas de archivos. La decisión final mostró que el gobierno priorizaba la seguridad nacional sobre investigaciones generales de fenómenos aéreos no identificados.