🇦🇺 National Archives of Australia
En agosto de 1954, un piloto de la Armada Australiana reportó ver dos objetos luminosos en su radar durante un vuelo nocturno desde Nowra, Nueva Gales del Sur. Los objetos, descritos como "platillos volantes", se movían a velocidades extremadamente altas, superando con creces la del avión. El piloto contactó con el control de Nowra, quienes confirmaron mediante radar la presencia de tres aeronaves, incluyendo la del piloto, pero no pudieron identificar las otras dos. La única aeronave conocida en la zona era un Convair de T.A.A., lo que no explicaba los objetos vistos. La Armada australiana investigó el caso y concluyó que no había una explicación convencional para el fenómeno.
Las autoridades militares, incluyendo la Armada y la Fuerza Aérea Australiana, trataron el incidente con suma discreción. El piloto, el teniente J.A. O'Farrell, fue considerado una testigo creíble y experimentado. A pesar de las investigaciones, no se encontró una explicación razonable para los objetos, y se mantuvo el secreto sobre el incidente durante meses. El caso fue compartido con comités de inteligencia y se consideró la posibilidad de que fueran experimentos militares, pero no se confirmó ninguna hipótesis. El misterio persistió, y los archivos permanecieron clasificados durante años.