🇪🇸 Ejército del Aire
La desclasificación de los archivos OVNI del Ejército del Aire español marcó un hito en la ufología europea. Vicente-Juan Ballester Olmos, investigador pionero en el estudio científico de fenómenos no identificados, impulsó esta iniciativa en 1990, convencido de que la transparencia era clave para evitar rumores y sensacionalismo. Su trabajo, basado en décadas de análisis de más de 600 casos, llevó a la creación de la Fundación Anomalía, una institución dedicada a la investigación académica de fenómenos inexplicables. En 1992, el Ejército del Aire comenzó a abrir 84 expedientes desde 1962, permitiendo a la comunidad científica y ufólogos acceder a información que antes era inalcanzable.
La mayor parte de los casos analizados tuvieron explicaciones convencionales, como globos estratosféricos, meteoros o errores de percepción. Solo un 13% presentaba información insuficiente y nueve casos permanecieron sin resolver. A pesar de esto, Ballester enfatiza que no hay evidencia concluyente de fenómenos extraterrestres. La desclasificación no solo aportó datos científicos, sino que también influyó en otros países europeos, como Suiza y Suecia, que adoptaron una postura más abierta sobre los archivos OVNI. Esta iniciativa demostró que la transparencia puede ser una herramienta poderosa para desmitificar lo desconocido.