🇫🇷 GEIPAN / CNES
En julio de 1976, un cazador fue alertado por un pastor sobre extrañas marcas en el suelo que este último había observado el 25 de junio. El cazador acudió al lugar el 26 de julio y confirmó la presencia de huellas circulares, pero no logró determinar su origen. Las investigaciones de la gendarmería concluyeron que las marcas eran antiguas y no pudieron establecer su causa con certeza. El caso fue clasificado como "C" por el GEIPAN, lo que indica que no se encontró una explicación convencional, aunque tampoco se consideró un fenómeno inexplicable.