🇫🇷 GEIPAN / CNES
A finales de julio de 1976, un cazador acudió a un terreno cerca de Entrevaux, en los Alpes de Alta Provenza, tras ser alertado por un pastor que había descubierto marcas extrañas en el suelo el 25 de junio. El cazador confirmó la presencia de huellas circulares, aunque no pudo determinar qué las había causado. La gendarmería investigó el lugar y concluyó que las marcas eran antiguas, sin lograr establecer su origen con certeza. El GEIPAN clasificó el caso como C, indicando que no se halló explicación convencional pero tampoco se consideró un fenómeno claramente anómalo.