🇺🇸 CIA
En agosto de 1950, un barco en el Atlántico Norte registró la observación de un objeto no identificado. Tres miembros de la tripulación, incluido el capitán, reportaron ver un objeto ovular que se movía a gran velocidad. Describieron un objeto brillante, de color metálico, que no hacía ruido y se movía con un movimiento rotatorio. El objeto apareció cerca del barco, a unos cientos de pies de distancia, y desapareció rápidamente en dirección noreste. Los testigos coincidieron en que el objeto no era un avión convencional y que su comportamiento era inusual.
La CIA recopiló este testimonio como parte de sus investigaciones sobre avistamientos OVNI. Los oficiales de inteligencia que entrevistaron a los tripulantes notaron que estaban muy impresionados por lo ocurrido. Aunque hubo discrepancias en las estimaciones de velocidad, los cálculos basados en los tiempos y distancias indicaron que el objeto viajaba a velocidades cercanas a las 500 millas por hora. Este documento, aunque antiguo, sigue siendo un testimonio intrigante de un fenómeno que no tiene una explicación convencional.