🇫🇷 GEIPAN / CNES
En enero de 1977, dos personas que viajaban en coche por el Drôme observaron un fenómeno luminoso que inicialmente se consideró inexplicable. Un testigo describió un movimiento parecido al de una estrella fugaz, otro mencionó una maniobra rápida hacia el sur. Décadas después, una revisión con herramientas modernas confirmó que Venus se encontraba exactamente en la dirección observada, con apenas unos grados de desviación. La intensidad del planeta, combinada con efectos atmosféricos como la bruma, había generado la percepción confusa.