🇺🇸 CIA
En noviembre de 1954, la CIA analizó varios informes sobre objetos voladores no identificados (OVNI) que habían sido observados cerca de instalaciones militares. Un incidente destacado ocurrió el 19 de noviembre, cuando un piloto de la Armada estadounidense identificó un objeto con forma de delta, similar al tamaño de un caza, que superaba con creces las capacidades de los aviones convencionales. Se estimó que su velocidad excedía la Mach 3, lo que generó gran interés y preocupación por su origen desconocido.
El análisis concluyó que, aunque la mayoría de los informes no pudieron ser confirmados, era posible que algunos OVNI fueran aviones experimentales o incluso naves soviéticas. La CIA también consideró la posibilidad de que las observaciones fueran el resultado de pruebas militares no reveladas. A pesar de los esfuerzos por obtener imágenes con cámaras de alta seguridad, no se logró una evidencia concluyente. Este caso refleja la incertidumbre y el misterio que rodeaban a los OVNI durante la Guerra Fría.