🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 30 de abril de 1977, entre las 23:00 y las 23:25, varios testigos en Cagnes-sur-Mer observaron una extraña luz en el cielo y escucharon un sonido sibilante o de chisporroteo. Aunque la gendarmería fue notificada, ya de forma tardía, no encontró rastro físico de lo ocurrido. Los testimonios variaban en muchos aspectos, lo que dificultó la obtención de una descripción precisa del fenómeno. A pesar de la falta de pruebas materiales, el caso fue clasificado como "C" por el GEIPAN, lo que indica que no se descartó una explicación inusitada, aunque tampoco se confirmó un origen extraterrestre.