🇫🇷 GEIPAN / CNES
Durante 45 minutos en julio de 1979, un científico especializado en luz y color observó un fenómeno estacionario en el cielo de Pranles, en Ardèche. Describió una fuente amarilla-anaranjada que proyectaba un haz azul rotando 360 grados de forma continua, iluminando el suelo. Un vecino confirmó haber visto lo mismo. No se tomaron fotografías ni se percibieron sonidos. El testimonio destaca por su precisión técnica y el perfil del observador, lo que le otorga especial valor.
El GEIPAN, en su revisión de archivos antiguos, clasifica el caso como «D» —fenómeno extraño con cierta consistencia—. La solidez del relato principal y la ausencia de explicaciones convencionales mantienen el interés del caso, pero la falta de datos complementarios y la imposibilidad de reconstruir la escena cuarenta años después impiden una evaluación más profunda.