🇫🇷 GEIPAN / CNES
En diciembre de 1979, un carnicero que conducía su camión por la carretera D110, entre Braux y Annot en los Alpes-de-Haute-Provence, vio una bola luminosa que parecía seguirle. El objeto emitía un sonido estridente y cambiaba de color. El testigo aceleró, presa del pánico, pero el fenómeno lo acompañó durante dos kilómetros antes de desaparecer de golpe. La gendarmería no encontró otros testigos ni explicaciones claras.
Una investigación posterior, apoyada en herramientas digitales y una reconstrucción in situ, reveló que el testigo había sufrido una ilusión perceptiva provocada por la Luna llena. La trayectoria descrita coincidía con el movimiento aparente de la Luna en relación con las curvas de la carretera. El contexto social de la época, cargado de rumores sobre abducciones, amplificó el miedo del conductor. Aunque el sonido percibido y un malestar intestinal posterior resultaban llamativos, no hubo evidencia objetiva que los respaldara. El caso fue finalmente reclasificado como observación de la Luna.