🇫🇷 GEIPAN / CNES
Varias personas que viajaban en dos automóviles por la región de Drôme en marzo de 1980 observaron una bola muy brillante con reflejos verdes y formas que describieron como «pies». El objeto se movía hacia el oeste y acabó desapareciendo tras las montañas. Los colores reportados variaban entre blanco fosforescente, naranja y rojo. Tras un análisis detallado, los investigadores determinaron que se trataba de Venus. La duración de la observación, la posición en el cielo y los efectos ópticos atmosféricos encajaban con el comportamiento del planeta. Los movimientos percibidos se explicaron por el desplazamiento de los propios vehículos, que generaba la ilusión de que el objeto los seguía.