🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 17 de agosto de 1980, dos testigos en un automóvil observaron tres formas humanas inmóviles en una colina cerca del océano. Iluminadas por los faros del coche, estas figuras medían unos dos metros, tenían una apariencia corpulenta y llevaban formas ovales y naranjas en sus cabezas. No se escuchó ningún sonido. Al día siguiente, uno de los testigos vio una luz azul intensa en la misma dirección. No se informó inmediatamente a las autoridades, y cuando la gendarmería llegó al lugar, no encontró ninguna pista. El GEIPAN revisó el caso años después y lo clasificó como inexplicable, pero sin elementos aéreos, no se considera relevante para su análisis.
La hipótesis más plausible apunta a buzos en la playa, aunque no se encontró vehículo abandonado. Los testigos, asustados, no se detuvieron para investigar más. A pesar de la lógica detrás de la explicación, el GEIPAN no puede concluir con certeza. El caso se clasifica como C, es decir, sin valor para un análisis aéreo. Este tipo de informes ayuda a entender los límites de las investigaciones OVNI, donde no siempre hay respuestas claras.