🇫🇷 GEIPAN / CNES
En mayo de 1990, varios testigos en Ribecourt-Dreslincourt observaron luces amarillas girando en el cielo, lo que generó cierta conmoción. Los testimonios indicaron que el fenómeno fue visible durante varios días, lo que llamó la atención de la gente del lugar. Tras una investigación minuciosa, los investigadores concluyeron que las luces no eran de origen desconocido, sino que provenían de una discoteca cercana. Los potentes focos de la discoteca eran visibles a más de 30 kilómetros a la redonda, explicando así la aparente anomalía. Este caso es un ejemplo clásico de cómo una fuente luminosa convencional puede ser malinterpretada como un fenómeno inexplicable.