🇫🇷 GEIPAN / CNES
En septiembre de 1990, cinco testigos en Privas observaron tres bolas luminosas blancas y amarillentas con contornos borrosos, como si estuvieran visibles a través de las nubes. El fenómeno ocurrió alrededor de las 22:15 y generó curiosidad entre los presentes. Un sexto testigo, que vivía en una localidad cercana, ofreció una explicación alternativa: según él, las luces eran reflejos de tres potentes focos colocados en el suelo, proyectándose sobre las nubes. Aunque la descripción de los testigos inicialmente sugería algo inusual, la hipótesis de los focos terrestres ayudó a contextualizar el evento de manera más convencional.
La clasificación del caso como "A" por parte del GEIPAN indica que no se descartó por completo la posibilidad de un fenómeno inexplicable, pero tampoco se consideró un caso de alta prioridad. Este tipo de informes a menudo muestra cómo lo cotidiano puede ser percibido de manera misteriosa bajo ciertas condiciones atmosféricas y de iluminación.