🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 23 de julio de 1993, un testigo en Essonne observó desde su ventana cinco halos luminosos en un cielo nuboso. Cada uno tenía una aparente dimensión de 1,5 metros y se movían entre sí manteniendo la misma distancia. La madre del testigo también confirmó la observación. Tras unos minutos, uno de los halos se alejó rápidamente mientras los otros continuaron su movimiento. El fenómeno fue silencioso y duró unos 15 minutos. Los investigadores consideraron la posibilidad de reflectores lejanos como explicación más probable.