🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 21 de julio de 1993, seis personas observaron en la noche varias bolas luminosas que giraban en el cielo y recorrían el horizonte. El fenómeno generó curiosidad y fue investigado por el GEIPAN. Tras el análisis, se descubrió que el origen del suceso era un proyector en prueba en el estacionamiento de un salón de baile cercano. Este tipo de proyector emitía 30 haces que giraban y barrían el horizonte, creando la ilusión óptica de objetos voladores no identificados.
Aunque inicialmente el caso fue clasificado como "A" (fenómeno inexplicable), la investigación concluyó que no había elementos sobrenaturales ni inexplicables. El caso es un ejemplo clásico de cómo la iluminación artificial puede generar percepciones engañosas en la oscuridad. La explicación técnica resolvió el misterio, pero no quitó el interés del testimonio colectivo.