🇫🇷 GEIPAN / CNES
En octubre de 1993, en la región francesa del Pas-de-Calais, los propietarios de una casa notaron extrañas marcas en su jardín. Estas incluían líneas onduladas de hierba aplastada y un círculo formado en la intersección de dos de esas líneas. Los testigos reportaron la presencia de una luz amarillenta cerca del suelo y el comportamiento inusual de los perros. Sin embargo, al revisar el caso décadas después, el GEIPAN concluyó que no había evidencia clara de un fenómeno aéreo. La luz mencionada no estaba vinculada a las marcas y podría haber sido un fenómeno natural o incluso una coincidencia. Además, el GEIPAN no se encarga de investigar marcas en el suelo si no hay testimonios de un fenómeno aéreo simultáneo. Por eso, el caso fue reevaluado y clasificado como "inexplicable" pero fuera del alcance de la organización.
La revisión del caso mostró cómo la tecnología y la experiencia actual permiten una mejor interpretación de eventos pasados. Aunque en su momento se consideró un fenómeno aéreo no identificado, ahora se entiende que las marcas podrían tener explicaciones terrestres, como animales, personas o incluso fenómenos naturales. El GEIPAN recalca que su labor no es resolver misterios sin evidencia aérea, sino enfocarse en casos donde hay testimonios claros de objetos voladores no identificados. Este caso, por lo tanto, se considera "inexplicable" pero no atribuible a un fenómeno aéreo.