🇫🇷 GEIPAN / CNES
El 17 de agosto de 2012, una persona observaba el cielo con binoculares cuando notó un punto luminoso que se movía en zigzag y parpadeaba irregularmente. El testimonio fue recogido casi un año después, en noviembre de 2013. Un análisis astronautico reveló que dos satélites, Cosmos 2322 y 2360, habían seguido trayectorias cercanas, aunque con poca luminosidad. Aunque los parpadeos podrían sugerir un avión, el movimiento en zigzag no encajaba con esa hipótesis. Sin embargo, en esa zona es común el tráfico aéreo en dirección norte-sur, lo que aumenta la probabilidad de que se tratara de un avión. El zigzag podría deberse a una ilusión óptica causada por luces anticolisión sincronizadas y al fenómeno de autokinésia, donde el cerebro interpreta erróneamente el movimiento de un punto luminoso.