🇺🇸 CIA
En 1954, un funcionario de la CIA redactó una respuesta oficial a un senador estadounidense que había preguntado sobre los avistamientos de platillos volantes. El documento, que forma parte de los archivos desclasificados, revela que la agencia no consideraba alarmante el fenómeno. Se afirmaba que la mayoría de los avistamientos tenían explicaciones racionales, y que solo una pequeña proporción carecía de una causa clara. A pesar de eso, la CIA insistía en que no podía confirmar ni negar la existencia de objetos no identificados, debido a las limitaciones de la inteligencia.
El texto también incluía una sugerencia para la respuesta oficial que debía enviarse al senador. En ella, se tranquilizaba al ciudadano, se minimizaba el impacto de los informes de avistamientos y se animaba a consultar fuentes científicas para obtener información más precisa. Este tipo de respuestas reflejaba la estrategia de la época: mantener la calma pública y evitar generar pánico, mientras se recopilaba información sobre los fenómenos aéreos no identificados.