🇫🇷 GEIPAN / CNES
En abril de 2014, un testigo en Petit-Quevilly observó tres objetos brillantes en el cielo que se movían en formación. Poco después, vio un fenómeno luminoso similar a una entrada atmosférica. El testimonio, único pero detallado, describió una observación de entre 30 y 50 segundos. Aunque inicialmente parecía inusual, la investigación reveló que se trataba de un conjunto de satélites chinos Yaogan 17. El comportamiento, la luminosidad y la trayectoria coincidían perfectamente con lo esperado de este tipo de satélites. Además, el fenómeno final se explicó como un meteorito o un reflejo del satélite Iridium 40. La confusión no fue visual, sino interpretativa, al mezclar dos fenómenos distintos. El caso se clasificó como una mala interpretación, no como un fenómeno inexplicable.