🇫🇷 GEIPAN / CNES
Un niño de 10 años observó en agosto de 1960 una bola luminosa durante una tormenta violenta. La esfera amarilla brillante se movía lentamente en línea recta, se detuvo sobre un techo cercano, regresó a su punto de origen y desapareció tras los árboles. El testimonio, reportado décadas después, fue analizado por el Laboratorio de la Foudre, que lo clasificó como un caso típico de foudre globulaire. Aunque el testigo sospechó de inmediato de este fenómeno, la falta de una fecha exacta impide verificar con precisión la hipótesis. La descripción del ambiente, con un cielo muy bajo y casi oscuro, es coherente con una tormenta acompañada de un Arcus, un fenómeno común en tales condiciones.