🇫🇷 GEIPAN / CNES
En la madrugada del 27 de octubre de 1954, dos gendarmes franceses, regresando de un servicio nocturno en bicicleta, observaron una extraña tacha blanca en la hierba. Mientras discutían sobre ella, escucharon una detonación y vieron una gran gerbe de chispas que salió del suelo, acompañada de un silbido y un zumbido que se alejó rápidamente hacia el noreste. A pesar de que no vieron ninguna forma u objeto, los gendarmes se acercaron al lugar y encontraron solo vacas asustadas. Más tarde, una investigación detallada reveló que la hierba estaba aplastada en un área de 1,6 por 1,3 metros y que una cerca cercana había sido arrancada. Los gendarmes descartaron la posibilidad de que las vacas fueran responsables de los daños. Aunque se consideró la posibilidad de un dispositivo pirotécnico, también se planteó la hipótesis de un artefacto militar abandonado. Sin embargo, la falta de cráteres o forma visible hizo que el caso fuera clasificado como insuficiente para una conclusión clara.
El GEIPAN, el organismo encargado de estudiar fenómenos inexplicables en Francia, clasificó este caso como "C", es decir, sin valor científico debido a la falta de información y de verificación independiente. Aunque los testimonios de los gendarmes coincidían, no se encontró evidencia física concluyente. La época era propicia para rumores sobre ovnis, y no se descartó que el entusiasmo mediático pudiera haber influido en la interpretación del fenómeno. A pesar de todo, el caso sigue siendo un misterio sin resolver, con una descripción que no encaja fácilmente en ninguna explicación convencional.