🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En noviembre de 1952, un oficial de seguridad en Imperial Beach, California, observó un objeto luminoso que desafió la lógica. Mientras realizaba su turno en la torre de vigilancia de una estación de comunicaciones naval, notó una luz amarilla brillante con reflejos naranjas que permaneció estática durante unos minutos antes de desaparecer rápidamente hacia el oeste. El oficial reportó el incidente al oficial en jefe, y más tarde, al regresar al lugar, el mismo fenómeno se repitió. Lo curioso es que otro vigilante, Parks, confirmó haber visto lo mismo, describiendo una velocidad impresionante y una apariencia que sugería algo más que un fenómeno natural. Las condiciones climáticas eran ideales: clara, con visibilidad ilimitada, lo que aumentaba la credibilidad del testimonio.
El informe, clasificado y luego desclasificado, incluye testimonios de dos testigos que coinciden en sus descripciones. Uno de ellos, el oficial Crittenden, mencionó que el objeto tenía un reflejo azulado alrededor del perímetro, visible tanto a simple vista como con binoculares. A pesar de que el oficial que lo observó tenía experiencia en estimar velocidades y distancias, el objeto parecía moverse a un ritmo que no encajaba con lo convencional. Este caso, como tantos otros de la época, fue catalogado como inexplicable y archivado, pero sigue siendo un testimonio valioso de los misterios que rodean a los avistamientos de ovnis.