🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En diciembre de 1952, un B-29 bombardero de la Fuerza Aérea estadounidense, pilotado por el capitán John Harter, registró una serie de contactos con objetos no identificados (OVNIs) sobre el Golfo de México. A las 5:24 de la mañana, mientras volaba a 18,000 pies, el oficial de radar, el teniente Sid Coleman, detectó múltiples destellos en la pantalla. En un minuto, aparecieron 25 objetos a unos 25 millas del avión, moviéndose a una velocidad estimada de más de 5,000 millas por hora. Los OVNIs se movían en línea recta y a gran velocidad, sin que se pudiera intentar una interceptación.
El incidente escaló rápidamente: aparecieron más objetos, algunos de los cuales se acercaron al B-29, causando una gran alarma entre la tripulación. Un objeto brillante fue visto visualmente, desapareciendo bajo el ala del avión. Posteriormente, los OVNIs se agruparon y aceleraron a velocidades superiores a las 9,000 millas por hora, desapareciendo del radar. La tripulación confirmó que no había errores técnicos ni ilusiones ópticas, y los datos coincidieron entre los tres sistemas de radar utilizados. Este caso es uno de los más documentados de la historia de los OVNIs, destacando por la precisión de los registros y la coherencia entre testimonios y datos técnicos.