🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En octubre de 1954, tres observadores en tierra y un piloto de un F9F-5 avistaron un objeto con un rastro brillante de luz azul-blanca. El fenómeno duró unos 15 segundos y se movió en línea recta de norte a sur. Aunque inicialmente se pensó que podría ser un meteorito, pronto se descartó al no emitir sonido y al mantener un vuelo estable. La observación fue clara y sin nubes, y el rastro era más largo y de color distinto al de un cohete de reacción típico.
La base aérea de Oceana registró el incidente con precisión, incluyendo detalles como la altura del rastro (aproximadamente 22-23 mil pies) y la ubicación exacta del avistamiento. A pesar de que no hubo fotos ni evidencia física, el informe fue detallado y revisado por múltiples oficinas militares. Finalmente, se concluyó que el fenómeno era un meteorito, aunque la descripción del rastro y la ausencia de sonido generaron cierta duda. El caso se archivó sin resolver, pero sigue siendo un ejemplo interesante de cómo se registraban los avistamientos en la época.